
Al presidente
Rodríguez -lo vimos anoche- se le llena la boca cuando habla de igualdad o de discapacidad. Con esa habilidad innata que tienen él y su partido, construye un discurso en el que se apropia de esos y otros conceptos con un desahogo que sonroja. Pero le sale completamente gratis, merced a la ineptitud, también innata, del principal partido de la oposición.
Nos ha vendido Rodríguez lo de la paridad en el gobierno como si hubiese descubierto la piedra filosofal y resulta que la primera ministra de la democracia fue
Soledad Becerril, entonces en UCD, hoy en el PP.
Y mira tú por donde, las primeras presidentas del Congreso y Senado (cargos terceros en importancia en protocolo de Estado, tras el Rey y el Presidente de Gobierno) fueron
Luisa Fernanda Rudi y
Esperanza Aguirre, ambas del PP.
Pero es que anoche una chica formuló una pregunta al presidente Rodríguez acerca de la ausencia de afectados -como ella- del síndrome de Down en el Congreso, con el numerito incluido de entregarle el curriculum. Y ahí se vino arriba Rodríguez, que en esos temas ya sabemos que ellos son pioneros y sensibles como el que más. Y hoy descubrimos que no, que resulta que sí hay gente con síndrome de Down trabajando en el Congreso.
¡Albricias! Seguro que es cosa del PSOE. O no, de IU que para esto son aún más comprometidos. O quizá del BNG o de ERC. Pues no, hija, no,
también en esto es pionero el PP y también en esto demuestran su ineptitud a la hora de vender logros.
Así les va.