lunes, 1 de marzo de 2010

Morante pone la primera piedra

Esta va a ser la temporada. Se nota, se huele, se presiente. Este va a ser el año en que Morante de la Puebla rompa definitivamente en figurón del toreo. Ayer en Vistalegre puso la primera piedra del edificio, con una faena impensable en otro torero del escalafón ante un toro que tampoco era tan claro. Pero lo que le faltó al cuarto de Núñez del Cuvillo lo puso el sevillano y la obra quedó casi redonda. El casi fue la colocación de la espada, que debiera haber sido argumento suficiente para no conceder la segunda oreja. Pero el presidente, por su cuenta y riesgo, se lanzó al agua y tuvo que venir Morante, con esa torería que derrocha también fuera del ruedo, a arreglarlo. Ni paseó esa segunda oreja ni quiso salir por la Puerta Grande. Da igual, la tauromaquia morantista no se mide por el número de trofeos

La faena tuvo muchas virtudes, pero por encima de todas hay que destacar la lentitud con la que meció la muleta Morante. Hubo pases en los que parecía que se paraba el tiempo, de lo despacio que lo toreó. Y todo eso pasándolo cerca -nada que ver con la exageradamente valorada faena de Manzanares el sábado- y aguantando alguna que otra miradita del toro, al que ya digo, lo hizo bueno Morante. Si además le añades las verónicas de saludo y los adornos con la muleta, se te olvida que, con buen criterio, abrevió con el primero de la tarde.

Alejandro Talavante tuvo el lote para pegar un aldabonazo serio y se quedó en el intento. No sé quién le ha explicado que para torear bien hay que doblar el espinazo de semejante guisa pero yo que el extremeño me iría buscando un buen fisioterapeuta si pretende seguir así el resto de la temporada, porque en una de estas se rompe dos vértebras por menos de un pito. A mí es que no me gusta este tío y mira que lo intento. Para colmo pegó un sainete con la espada en sus dos toros.

De Cayetano Rivera debo decir que me sorprendió gratamente. Vaya por delante que fue el más perjudicado en el sorteo pero tampoco supo solventar la papeleta. Dije que me sorprendió y en efecto así fue: me esperaba su falta de recursos pero no contaba con su disposición. Aunque eso no le va a bastar, más bien las va a pasar putas y más si sigue acartelándose con Morante. Las comparaciones van a ser como para salir corriendo a quitarle la medallita a su hermano.

sábado, 20 de febrero de 2010

Genialidad a raudales

Si te digo que he ido esta tarde a la zarzuela igual crees que soy un antiguo. Si te digo que he ido a ver a Tricicle pensarás que soy guay. Pues ni una cosa ni la otra o las dos a la vez. Porque el montaje ideado por Paco Mir para poner en escena Los Sobrinos del Capitán Grant lleva el sello del genial trío catalán de principio a fin.

El escenario del teatro Campoamor se ha llenado durante casi tres horas de genialidad. Desde la escenografía al vestuario, pasando por los efectos especiales (¿en una zarzuela? Sí, en una zarzuela) y la interpretación. Claro que poner encima de las tablas a Millán Salcedo desplegando toda su bis cómica es garantía de éxito, pero si le acompañas de gente como Fernando Conde (otro ex Martes y Trece), Pepín Tre o los menos conocidos pero igualmente brillantes Richard Collins-Moore (el guiri del programa de Eva Hache), Aurora Frías, Mar Abascal , Xavi Mira, Xavier Rivera-Vall, Carlos Heredia, Antonio Torres, Abel García o Damaris Martínez, el resultado final es sencillamente espectacular.

Si tienes la oportunidad de verlo no te arrepentirás. Si buscas la excelencia musical hay otras zarzuelas que cumplen esas expectativas pero en este caso sobresale el libreto, apoyado en la continua sucesión de golpes de gracia. Si encima ha pasado el tamiz de Paco Mir, que le añade esas gotas de humor triciclista perfectamente reconocibles, la verdad es que las tres horas se pasan volando.

Y visualmente, sólo la escena del fondo marino ýa amortiza la entrada.

miércoles, 3 de febrero de 2010

Sueños

Mis primeros recuerdos son de la época de Mario Andretti, Nikki Lauda y cómo no, Giles Villenueve. Aquel Tyrrell de seis ruedas, pero sobre todo el Lotus negro me fascinaba, debo confesarlo. Luego me hice forofo de Ligier y de Laffite, de Brabham y Piquet padre, hasta llegar a Prost, Senna y Mansell, la santísima trinidad de finales de los 80.

Y ahora, después de treinta años viendo Fórmula Uno, se nos presenta una temporada soñada. Fernando Alonso en Ferrari, el gran Pedro Martínez de la Rosa devolviendo laureles (me apuesto lo que queráis) a BMW Sauber, Jaime Alguersuari prometiendo en Toro Rosso y , tatachán, según leo en la prensa de hoy, Adrián Vallés en la nueva escudería US F1.

Y todo eso con Michael Schumacher en la pista. Ni en mis mejores sueños

jueves, 24 de diciembre de 2009

Navidad sin ti

Van a ser las primeras Navidades sin mi padre. Hasta hace unos días no tenía ganas de fiesta pero hablando con mi madre la otra tarde me recordó una frase que él repetía mucho: "deberían quitar la Semana Santa y poner otra Navidad". Y es que estas fechas le volvían loco. Yo creo que mi padre tenía algo de patriarca gitano, pues se le veía disfrutar con todos alrededor que sólo le faltaba el bastón y el gorro. En realidad creo que todos nosostros tenemos algo de clan, como me dijo una vez Quique.

Y sí, qué narices, tengo ganas de Navidad porque mi padre disfrutaba en estos días como ningún otro. Sobre todo con los niños. Así que por ellos, haremos todo lo que su abuelo nos enseñó. Dentro de un rato iré a buscar los centollos que a él tanto le gustaban; alguien tendrá que abrir por él la botella de Moet & Chandon que mi hermano ya ha comprado; y alguien tendrá que darle al "play" del CD para que no dejen de sonar los villancicos.

Porque mi padre sigue vivo y lo va a seguir estando.

martes, 17 de noviembre de 2009

Dudas alakranas


Bien, ya está. Los marineros, afortunadamente libres, ya navegan al encuentro de sus familias. Parece entonces que podemos abandonar la prudencia que exigía recientemente Rodríguez y expresarnos con libertad. Y surgen las preguntas.

¿Hay diseñado un plan para ir a por los piratas o nuestro ejército va a seguir haciendo labores de ONG? ¿Qué partida del Concierto Vasco será destinada a sufragar el gasto (ya que colgamos la ikurriña lo suyo es pagar la ronda, las chulerías o se tienen hasta el final o no se tienen)?¿Hay previsto ya qué impuesto vamos a subir para comenzar a recaudar para el próximo rescate? ¿Alguien en el PP será capaz de articular una crítica o seguirán poniendo la otra mejilla cuando a ellos les monten el pollo antes, durante y después de cualquier Perejil?

Hale, ya podéis llamarme demagogo, facha y demás calificativos al uso.

domingo, 23 de agosto de 2009

Gigante Urdiales

Lo que salió por chiqueros para cerrar la feria no era normal. Pedazo de toro, alto, grande, enorme, desproporcionado. Pero el gigante en realidad no fue el toro sino el torero que se puso delante. Me gusta el concepto de toreo de este Diego Urdiales, que para empezar tiene valor para dar y tomar. De otra forma no se concibe que trague lo que tragó, que la cornada le rondara varias veces y ni se inmutase. Pero es que además los quiere torear bien, sin importarle que sea bueno o malo.

Y no era el toro para florituras pero a él le dio igual, se fajó con él y terminó por meterlo en la muleta. Y para postre se tiró a matar como un león entre esos escalofriantes pitones y se cobró una estocada de muchísimo mérito. Así que la oreja que paseó probablemente sea la de más peso de toda la feria. Pobre Semana Grande, por cierto.

Del resto de la corrida de Victorino poco que decir, salvo que el único potable cayó en manos de Juan José Padilla. Y claro, nada de nada. Tiene un problema este hombre y es que cuando le sacas del guión anda como un pulpo en un garaje. Lo del barullo en banderillas y andar valentón con toros mediocres lo domina pero en cuanto hay que ponerse a torear de verdad la jodimos.

José Luis Moreno entró en el cartel sustituyendo a El Fundi y no desentonó. Sobre todo en su primero, al que toreó bien de capote. Con la muleta le faltó continuidad aunque dejó pases de mérito fundamentalmente con la mano izquierda.

jueves, 20 de agosto de 2009

Morante detiene el tiempo

No engaña a nadie, al menos a los que le seguimos con devoción. El segundo toro no valía un duro y Morante no se paró en florituras, a por la espada y a otra cosa, mariposa. Y la bronca fue de órdago, exagerada a mi parecer. Quizá el castigo en el caballo fuese excesivo y eso encendiera al público, pero no creo que hubiese que montar semejante follón. Morante, que no engaña a nadie, insisto, aguantó el chaparrón y se fumó un puro, literalmente. Esa liturgia del habano entre toro y toro surte efecto y de qué manera.

Salió el quinto, con mucho mejor fondo, y el ruedo de Vistalegre cambió el habitual gris por una sinfonía de colores en los vuelos del capote de Morante. Y los pitos se tornaron oles en su mayoría, salvo una hooligan de Ponce se que pasó toda la faena berreando en lugar de disfrutar del mejor toreo de la tarde. O del único. Porque la faena de muleta de Morante, de más a menos, bien es verdad, tuvo momentos mágicos, con pases que parecían a cámara lenta, pasándose el toro bien cerquita, embraguetándose con él y perfumando el ruedo con los aromas de torero antiguo a los que nos tiene acostumbrados el de la Puebla. Falló a espadas y perdió una oreja que, creo, le hubiesen pedido con fuerza. Salvo la borrega poncista, claro, que más le valdría analizar las fotos y ver cómo se pasan el toro el uno y el otro.

Hablemos de Ponce. En el primero no estuvo ni bien ni mal, que casi es lo peor. Pegó muletazos a diestro y siniestro pero sin decir nada, para afuera, aliviándose, ventajista... En Ponce, vaya. Y con el cuarto más de lo mismo. Ya lo he dicho alguna vez, que me parece una versión corregida de Espartaco, idénticas trampas pero mucho más plástico, que dicen ahora. Me gusta el Ponce del miércoles, que se inventa un toro tirando de recursos pero me aburre el Ponce que emplea sistemáticamente esos recursos con el bueno, el regular y el malo. Eso sí, Bilbao le quiere y eso se nota. Por cierto, que tiene un problema serio con la espada, cuatro toros en esta feria y a los cuatro los ha pinchado. Y por cierto, en los cuatro ha escuchado aviso, con esa manía suya de hacer faenas de 80 muletazos.

Y el que no levanta cabeza, y bien que lo siento, es el Cid. Incapaz de sujetar el genio del tercero, que se movió y de qué manera. En otro tiempo a ese toro le hubiese hecho una faena de las de recordar pero anda el de Salteras con el sitio perdido y le desbordó la casta del toro. Mejoró algo con el sexto, un precioso ejemplar de mi admirado José Miguel Arroyo, Joselito, que debutaba como ganadero en Bilbao y dejó buenas sensaciones. La corrida en general, sin ser de escándalo tuvo su interés para el aficionado. Ese sexto anunciaba fatigas a la hora de la estocada por sus tremendos pitones y así fue. Salió trompicado el Cid y la espada cayó malamente, haciendo guardia.